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Salud de Ubre: Análisis de Factores Clave en la Incidencia de Mastitis

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Carlos Noya Couto

Servicio de Calidade do Leite. Seragro, Sociedade Cooperativa Galega. España

Se puede afirmar que la calidad de la leche producida en una explotación es uno de los puntos más importantes en un rebaño de producción lechera. Tener leche de calidad superior y ausencia de infecciones intramamarias incrementa exponencialmente la rentabilidad de la explotación ganadera. En este sentido, la amplia mayoría de las explotaciones realizan prácticas de manejo del ordeño ampliamente difundidas y encaminadas a mejorar el estatus de “salud de ubre”.  Lograr la máxima calidad de leche, descartando la mínima cantidad de leche posible del tanque  y que la aptitud para el ordeño mecánico de los pezones perdure en el tiempo, son objetivos que varían considerablemente de unas explotaciones a otras, siempre en fnción del grado de implicación del ganadero en la implantación de unas buenas prácticas de manejo.

En nuestra práctica, evaluamos en visitas mensuales casi 17.000 vacas repartidas en 300 explotaciones de producción lechera del noroeste peninsular, el 81% de las cuales están en control lechero, con una media de producción de 30 Kg/vaca/día. En la mayoría de los casos, hablamos de explotaciones dimensionadas y competitivas, en continua evolución, con ampliaciones, reinversiones y mejoras en los sistemas de alimentación, confort de las vacas (limpieza, ventilación, cubículos, zonas de recría y parideras), lecherías y equipos de ordeño.

En el desarrollo de un programa de calidad de leche, la recogida y el procesado de datos es indispensable para valorar el trabajo realizado y ayudarnos a marcar objetivos. El dato que más objetivamente nos puede indicar el nivel de salud de ubre de una explotación es la incidencia de mastitis, bien sea clínica o subclínica (medida objetivamente a partir de recuentos celulares mensuales).

De los factores que influyen en la incidencia de mastitis, consideramos de importancia crítica los siguientes factores:

  • Afianzamiento de una rutina de ordeño eficaz.
  • Prevención de sobreordeños y la correcta condición de pezones.
  • Optimización del funcionamiento de los equipos de ordeño.
  • Confort de las instalaciones.
  • Calidad de la alimentación.

En relación a cada uno de estos factores se han evaluado, con la aplicación informática Gesgando durante un periodo no inferior a 2 años, las medias de recuento celular mensual sobre datos de Control Lechero, como indicativo del nivel de salud de ubre y los datos de recuentos celulares de tanque de leche emitidos por el Laboratorio Interprofesional Galego de Analise do Leite (LIGAL).

RUTINAS DE ORDEÑO

El recuento celular es un 22% más bajo en las explotaciones donde se afianza en el tiempo una rutina de ordeño eficiente. También se constata un aumento del % de animales con recuentos celulares por debajo de las 200.000 células/ml, frente a las explotaciones donde la rutina de ordeño es inconstante o inefectiva.

Cabe recordar que una rutina de ordeño es eficiente, cuando el conjunto de procesos de preparación de la vaca para el ordeño desencadena el reflejo neuroendocrino de bajada de la leche de una manera consistente ordeño tras ordeño, lo cual da lugar a un ordeño rápido y continuo con ausencia de sobreordeños al inicio del ordeño.

Muy pocos ordeñadores llegan a entender el significado de mantener una constancia, aunque la gran mayoría reconocen hacer siempre lo mismo. Las variaciones en la rutina de preparación tienen lugar porque ordeño tras ordeño, día a día, semana a semana, mes a mes, el trabajo en una sala de ordeño es rutinario. La rutina se vuelve aburrida y no se realiza correctamente .Esto da lugar a que ni se despunta ni se limpian los pezones con la misma consistencia y dedicándole el tiempo necesario durante todos los ordeños; el ordeñador no suele evaluar la bajada de la leche y la turgencia de los pezones en el momento de colocar la unidad de ordeño, ni retira la unidad de ordeño con el mismo flujo, vaca a vaca, durante todos los ordeños. De esta manera, una misma vaca puede ser ordeñada de distinta forma continuamente.

Esta constancia cobra si cabe mayor importancia en grandes explotaciones con distintos ordeñadores en varios turnos en estos casos los protocolos de ordeño deben de ser muy metódicos y exhaustivos.

Una de las funciones principales del técnico de calidad de leche será implementar estas rutinas a los nuevos operarios y verificar su correcto cumplimiento.

La evaluación y el seguimiento de la rutina de ordeño es el pilar fundamental de un programa de calidad de leche.

CONDICION DE PEZONES

La condición de pezones es el gran indicativo de la calidad de ordeño que reciben las vacas y un punto crítico del riesgo de incidencia de mamitis en el rebaño. Está ampliamente demostrada la relación lineal existente entre empeoramiento de la condición de pezones de un rebaño con el incremento en el riesgo de infección. Los recuentos celulares, tanto en control lechero como en datos de tanque, son un 23% mejor en los rebaños con una óptima condición de pezones.

Consideramos que la condición de pezones es correcta cuando observamos que por lo menos el 80% de los animales del rebaño presentan esfínteres en grado 1 ó 2 (esfínter sin anillo o con anillo liso según la clasificación del NMC).

Existe una relación directa entre la mala condición de pezones y el sobreordeño inicial derivado de una mala preparación de pezones o rutina de ordeño ineficiente, así como con la duración del periodo de bajo flujo al final del ordeño.

SISTEMA DE ORDEÑO Y RETIRADA DE LA UNIDAD DE ORDEÑO

En nuestro procedimiento de trabajo, regulamos y programamos los equipos de ordeño de manera similar, sea cual sea su diseño, a no ser que haya deficiencias estructurales o de montaje graves.

En estas visitas, que suelen ser mensuales, verificamos el correcto funcionamiento de la máquina de ordeño mediante un chequeo exhaustivo.

Entonces, partiendo de qué todas las máquinas presentan el mismo nivel de vacío dinámico en punta de pezón en pico-flujo, una programación estandarizada de los retiradores automáticos, así como un funcionamiento correcto comprobado con este chequeo mensual vamos a contrastar las diferencias que puede haber entre los distintos equipos: el tipo de retirada y el tipo de línea, observando el distinto nivel de vacío de trabajo.

Sobre un total de 54% de sistemas de ordeño en línea baja y un 46% de sistemas de ordeño en líneas medio-altas, se observa una mejoría en la tasa de recuento celular de un 11,5% a favor de los sistemas de ordeño en línea baja.

Este dato no es ampliamente significativo pues ha de tenerse en cuenta que en el 86% de los sistemas de ordeño en línea medio-alta se realiza una retirada manual de la unidad de ordeño, al ser en su mayoría circuitos de ordeño en plaza y sin retiradores automáticos (quizás sea éste el factor más determinante).

Sobre un total de 52% de casos con retirada manual, frente a un 48% de casos de retirada automática de la unidad de ordeño, se observa un 12% de mejora de los recuentos celulares en caso de existir retiradores automáticos de la unidad de ordeño.

Los retiradores automáticos, correctamente programados para evitar sobreordeños, son consistentes en su función, no dudan a la hora de retirar la unidad.

Tanto para los sistemas de ordeño, dónde tendremos mayor nivel de vacío de trabajo en el caso de sistemas en línea medio-altas, como en el caso de la retirada de la unidad de ordeño, en que existiría una mayor exposición al vacío en el caso de retirada manual de la unidad, la afianzación en el tiempo de rutinas de ordeño eficientes y consistentes, que reduzcan el sobreordeño inicial  y rindan altos flujos de leche  por minuto desde el inicio del ordeño, con reducción de los tiempos de ordeño son claves para la consecución de un bajo recuento celular.

CONFORT

Otro de los puntos críticos de vital importancia es el confort de las instalaciones. Se contrastan explotaciones con un buen dimensionamiento y manejo correcto de cubículos, con unas buenas condiciones de ventilación e iluminación, buen estado de limpieza de comederos y bebederos frente a explotaciones con un manejo deficiente de cubículos (independientemente del material de cama utilizado), con deficientes condiciones de ventilación y/o ventilación y/o con bebederos o comederos sucios.

La mejora en los parámetros de calidad es del 25%, a favor de las explotaciones de óptimo confort. Así mismo el porcentaje de vacas sanas (considerando sanos los animales con un recuento celular inferior a 200) sería del 73% en relación al 66% de las explotaciones con un confort mejorable, en las que se incrementaría notablemente el número de animales con recuentos superiores a 1000,además de la incidencia de animales crónicos.

ALIMENTACION

Otro aspecto fundamental en un programa de calidad de leche es el manejo de la alimentación, no referida tanto al aspecto nutritivo y de racionamiento, esta parte es función específica de los nutrólogos que hacen un magnífico trabajo en este campo, si no referido a aquellos factores que el veterinario de calidad de leche puede chequear durante una vista a la explotación. Me refiero al manejo que se hace de los alimentos (ensilados fundamentalmente) y de otros aspectos como la limpieza de comederos y bebederos, calidad del agua, etc.

El 77% de las explotaciones de este estudio alimentan las vacas con raciones unifeed, realizadas con carros autopropulsados.

El manejo de la alimentación es uno de los factores que más directamente influyen en la calidad de leche de una explotación; el mayor impacto sobre la salud de la ubre esta relacionado de forma directa con la supresión del sistema inmunológico. Un manejo minucioso de la alimentación da como resultado una mejoría del 27% en los parámetros de calidad celular de tanque, y un mayor % de animales con recuento celular < 200.000 células/ml.

Los puntos críticos de mejora están en el dimensionamiento de los silos acorde al avance en el frente de consumo, el manejo diario del frente de consumo y en garantizar una buena compactación del ensilado (aquí influye el momento vegetativo óptimo para el ensilado de la planta, condiciones climáticas, y las labores propias del proceso como velocidad de llenado del silo, el pisado, presencia de trinchera o no, etc).

Una buena herramienta para verificar el estado del ensilado sería la toma de temperaturas periódicas en distintos puntos del frente para ver si la estabilidad aeróbica del silo es la correcta.

Foto 01. Manejo correcto de un ensilado

Un aspecto muy concreto de cómo la alimentación está relacionada directamente con la inmuno supresión, es el desafío inmunológico derivado tanto de la carga microbiológica como de la presencia de toxinas en la ración y, en muchos casos, está relacionada con un cambio cualitativo no conocido en la alimentación, ya que, a primera vista, muchos ensilados ofrecen un buen aspecto, que no hacen sospechar lo más mínimo acerca de su idoneidad.

CONCLUSIONES

El hecho de que podamos diferenciar las explotaciones en buenas o malas, respecto a unos factores tan importantes de manejo que solamente cabría aceptar más que se desarrollaran de forma correcta, debe invitar a los ganaderos productores de leche a la reflexión.

Cabe mencionar que un factor tan importante como es el mantenimiento correcto de los equipos de ordeño sigue teniendo mucho margen de mejora. Hay un 11% de casos con pendiente insuficiente de la conducción de leche, deficiencias en el sistema de pulsación en el 4%,  mantenimiento incorrecto de pezoneras en el 17%,  mantenimiento incorrecto del regulador de vacío en el 19%, y reserva insuficiente de vacío en el 27% de los casos.

El afianzamiento en el tiempo de rutinas de ordeños eficientes y consistentes que reduzcan el impacto del sobreordeño inicial, y rindan altos flujos de leche por minuto con reducción de los tiempos de ordeño, se antoja la clave de un bajo recuento celular. La valoración metódica de la condición de pezones es el indicativo de la calidad de ordeño de una explotación. Se debe incidir en las condiciones de confort y en el correcto manejo de la alimentación como garante del buen estado de salud de los animales.

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