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Importancia de la Concepción temprana en el posparto de la Vaca Lechera

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La reproducción tiene una influencia marcada en la rentabilidad económica de los hatos. Aumentando los niveles de natalidad se pueden elevar la producciones diarias totales de leche, simplemente porque a mayor número de vacas paridas, mayor es la cantidad de vacas que se ordeñan diariamente y menor son los días en leche por lo cual la leche total vendible aumenta.

El máximo nivel reproductivo que se puede obtener es una natalidad del 100%, lo que corresponde a un intervalo entre partos (IEP) de 365 días. Aunque esto es un poco difícil de conseguir en nuestro medio, nada sugiere que sea imposible. Si el objetivo es tener un IEP de 365, el período comprendido entre el parto y la concepción, denominado período abierto, no debe sobrepasar los 75 días (ya que la gestación ocupa los 290 días restantes). De esta manera, lograr una concepción temprana en el posparto de la vaca lechera se hace imprescindible para lograr resultados productivos.

Factores que determinan la concepción temprana

1. Período de espera voluntario: Este es el número de días en el posparto en los cuales se decide no realizar la monta o inseminación artificial. Normalmente, está entre 45 y 70 días. No se recomienda tener períodos de espera voluntarios inferiores ya que se acortan las lactancias, lo cual es económicamente perjudicial, tampoco se recomienda tener días de espera voluntario muy superiores ya que esto afecta directamente la natalidad y, por ende, la producción total de leche.

Al finalizar el período de espera voluntario, la vaca debe estar fisiológicamente lista para concebir y mantener una preñez; sin embargo, puede estar afectado por problemas del periparto asociados a la Involución Uterina y a la Actividad Ovárica.

El útero suele necesitar 20 días para recuperar su tamaño normal ( involución anatómica) y cerca de 35 días en regenerar totalmente el epitelio endometrial. Los niveles endógenos de metabolitos de prostaglandinas, son altos durante los primeros 15 días favoreciendo la involución uterina rápida. No se conoce totalmente la correlación entre involución uterina y re-inicio de la actividad ovárica, aunque sí se sabe que el reinicio de la actividad ovárica acelera la involución, dado especialmente por un aumento de estrógenos durante la segunda o tercera semana posparto que acelera la contracción de las fibras musculares lisas del útero (Hussain, 1989) y por la secreción masiva de prostaglandina ( Kindahal et al., 1992).

Cuando ese periodo que transcurre entre el parto y la primera ovulación se alarga más de lo normal, se conoce como anestro ( falta de funcionamiento del eje reproductivo que no permite la ovulación folicular, pero sí la ciclicidad).

El Anestro puede alargar el tiempo en que la vaca demuestra signos de celo. El efecto del anestro es mayor en hembras de primer parto (ganancia de peso) y es básicamente un aporte deficiente de energía que induce la aparición de un balance energético negativo (BEN) que se desarrolla  por la diferencia entre el consumo de energía de un animal y la energía requerida para el mantenimiento y la secreción de leche.

2. Tasa de detección de Celo ( TDC): Es la cantidad de hembras que se detecten en celo en cada período reproductivo (ciclo estral). Aproximadamente un 40 o 50 % de celos no son detectados en forma eficaz, convirtiéndose este en uno de los principales problemas que afectan el buen desempeño reproductivo de los hatos. El desafío mayor para la detección de celos incluye primero las vacas que se encuentran en anestro  y que efectivamente no están demostrando signos de celo, luego están aquellas hembras con condiciones anovulatorias ( Wiltbank et al., 2002), también la disminución del tiempo de presentación de estros que coincide con el momento en aumento en producción de leche (López et al., 2004), las ovulaciones silenciosas ( Palmer et al., 2010), disminución del comportamiento por estrés calórico, entre otras.

2.1 Tasa de detección de celos para determinar tasa de Preñez (TP): La tasa de preñez es uno de los parámetros reproductivos que más se han trabajado en los últimos tiempos. Es el resultado de la tasa  de concepción (TC) de aquellas vacas que fueron detectadas en celo e inseminadas en un periodo reproductivo (TP = TDC x TC en 21 días). En este caso, la tasa de detección de celo se aplica al porcentaje de vacas que recibieron inseminación dentro del grupo de hembras que hayan pasado el período de espera voluntario, las que no hayan recibido servicio y las que se diagnosticaron vacías.

2.2 Tasa de detección de celos para concepción temprana: En este caso se analiza a velocidad con que las vacas son detectadas en celo con respecto al día de su parto. Este es un factor muy importante que se debe tener en cuenta ya que una concepción temprana disminuye los días en leche del plantel y esta disminución puede tener un impacto sobre el promedio de producción diario de leche.

3. Tasa de concepción (TC): Esto equivale a la cantidad de dosis de semen o montas de un toro necesarias para lograr una preñez. Si no existe intervención reproductiva, cada pajilla inseminada o monta realizada que no resulte en preñez, tiene como consecuencia una pérdida mínima de 21 días, tiempo en el cual se realiza nuevamente la inseminación o monta del toro.

Protocolos de sincronización

El uso de herramientas hormonales es una de las posibilidades que existen actualmente para lograr ser más eficientes en el manejo reproductivo; entre estos están los siguientes métodos:

Prostaglandinas

Una vez terminado el período de espera voluntario, se realizan palpaciones constantes de aquellos animales que no se han detectado en calor. Todas aquellas hembras que se diagnostiquen con cuerpo lúteo deben ser inyectadas con prostaglandina (Estrumate) y marcadas en la base de la cola para facilitar su observación. La respuesta a este método depende de la presencia o no de cuerpo lúteo sobre el cual actúa la prostaglandina y del grado de madurez del mismo al momento de la aplicación.

Combinación de GnRH y Prostaglandinas ( OVSYNCH) 

Este método es la combinación de hormonas liberadoras y prostaglandinas y consiste en la aplicación de GnRH ( Conceptal o Fertagyl) y siete  días más tarde la aplicación de prostaglandina (Estrumate) y 48 horas más tarde nuevamente se aplica GnRH (Conceptal o Fertagyl).

La primera inyección de GnRH induce la liberación de LH y FSH que, a su vez produce la ovulación del folículo dominante e inicia una nueva onda folicular. La inyección de prostaglandina siete días más tarde produce la regresión del cuerpo lúteo y la segunda dosis de GnRH causa liberación de LH y FSH provocando la ovulación del folículo maduro 30 horas después.

Combinación de progesteronas, estradiol (GnRH), prostaglandinas y foliculoestimulantes

Este es un método que involucra la unión de un dispositivo de liberación lenta de progesterona, unida a un modulador de la dinámica folicular, que puede ser estradiol o GnRH (Conceptal o Fertagyl), un agente luteolítico (Estrumate) y una hormona foliculoestimulante como gonadotropina coriónica equina (eCG).

Al inicio del protocolo se inserta el dispositivo de liberación lenta de progesterona, unida a un agente modulador de la dinámica folicular, como es el benzoato de estradiol, valerato de estradiol o cualquier GnRH. Cuando se usan estradioles, y se logra un nivel alto circulante de estrógenos, se causa un descenso en los niveles de FSH y LH por retro alimentación negativa sobre el hipotálamo y esto provoca la regresión de los folículos gonadodependientes. Una vez el estradiol externo es metabolizado, los niveles de este bajan en la circulación dando lugar a un aumento en los niveles de FSH y, en consecuencia, la aparición de una nueva onda de crecimiento folicular unos cuatro a seis días después. (Colazo et al ., 2003).

Inducción a la ovulación

La ovulación es un proceso que inicia por la selección de un folículo dominante que sobresale de la oleada de crecimiento folicular existente. Este mecanismo aún no se conoce totalmente aunque depende el cambio en los patrones de secreción de FSH y LH del organismo. En presencia de FSH elevada, se genera el crecimiento de los folículos, se aumenta la secreción de inhibina ( células de granulosa). Esta inhibina elevada ejerce una retroalimentación negativa sobre el eje reproductivo que baja los niveleves de FSH y aumenta las niveles de LH. La razón por la cual el folículo dominante crece aun con bajos niveles de FSH está relacionada con la síntesis de receptores la LH en las células de la granulosa.

Todos los folículos poseen receptores para FSH en las células de la granulosa y para LH en las células de la teca, pero solo el dominante adquiere también receptores para LH en también en las células de la Granulosa (Xu et al., 1995). Los receptores de LH aumenta considerablemente a partir del día 4 de la onda cuando tiene un poco más de 8 mm ( en animales Bos Taurus). La LH circulante  se une a esos receptores en la célula de la granulosa estimulando una mayor producción de estradiol hasta llegar al estado preovulatorio. En un protocolo de sincronización, se busca inducir el pico preovulatorio de LH a través de retroalimentación positiva del estradiol sobre la GnRH y LH. Esta se puede lograr aplicando estradiol o GnRH en animales con folículos con el tamaño y cantidad suficiente de receptores para LH (Fase final de crecimiento folicular).

MVZ Juan José Molina Echeverri

MSc, EPA. UNAM México

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