Noticias Internacionales

Minerales en Nutrición Animal

Publicado

en

(793 vistas)

Los minerales son nutrientes que realizan funciones importantes para los animales, dado que regulan la composición de líquidos del organismo, son constituyentes de huesos y dientes, intervienen en la coagulación sanguínea, mantienen el tono muscular y el impulso nervioso, entre otras, que se van estudiando y apareciendo en las investigaciones nutricionales.

Las nuevas técnicas de alimentación que demanda la nutrigenómica están enmarcadas en satisfacer los requerimientos de cada especie de acuerdo a su mejorara genética. Hay que tener en cuenta que a mayor eficiencia productiva, hay que dar una mejor alimentación.

Los minerales son necesarios para que las funciones vitales de los animales se desenvuelvan normalmente. Si bien las cantidades que se utilizan son relativamente pequeñas, los desempeños de estos elementos son fundamentales para la vida y producción de los seres vivos. En todos los tejidos y líquidos orgánicos, los minerales se encuentran en diferentes formas: algunas veces libres, en combinación con otros elementos o disueltos en el agua del tejido animal.

Los requerimientos de minerales de los animales dependen de la especie, el sexo, la edad, la salud, el estado productivo, el lugar, el manejo, la forma en la que ellos viven, el ambiente que los rodea y las mejoras genéticas introducidas entre otros. Es por eso que, cuando se necesita suplementar con minerales en cualquier clase de ganado, es necesario saber primero a qué animales será destinado, qué alimentos se utilizan, y el lugar donde ellos viven y la época, debido a que muchos son incorporados a través de los alimentos en forma natural por medio de las pasturas, las cuales varían de acuerdo a la especie vegetal de la misma y el manejo que de ellas se realicen. Tener en cuenta la abundancia de lluvias por lavado de los suelos.

En nuestro medio es muy común la quema de los campos, sin ver el daño que esto ocasiona al suelo y, posteriormente, a la vegetación que sale después de la quemazón, la cual, si bien es verde, pierde muchas de las virtudes nutricionales destinadas al pastoreo de los animales.

Muchos de los principios de la digestión están regulados por los minerales, como el jugo gástrico del estómago, que es esencial para que actúe la pepsina en el desdoblamiento de las proteínas por la presencia del ácido clorhídrico, que actúa por medio del cloruro sódico y otros cloruros que están presentes en la sangre. Pongo este simple ejemplo para que el productor tenga en cuenta la importancia que posee el aporte de la sal común iodada, en una de las tantas actividades que tiene este mineral en el organismo animal.

Cuando se va a elegir un suplemento mineral, se debe tener en cuenta el ambiente en el que el animal se desarrolla, debido a que este depende de lo que obtiene del suelo, los pastos y el sistema de pastoreo que se utilice. Es por esto que la suplementación debe estar hecha de acuerdo a los requerimientos establecidos anteriormente por el animal.

Es fundamental diferenciar entre la cría a campo, en confinamiento o semi-confinamiento, debido a que las necesidades son completamente distintas. Cuando no se tiene certeza de lo que se va a ofrecer al ganado, es necesario hacer un análisis de suelo y consultar con el profesional especializado, de tal forma que pueda orientar al productor en los requerimientos minerales de esos animales, porque el exceso de uno puede perjudicar la necesidad del otro.

Cuando se alimentan a los animales con residuos ricos en agua, como los de la cervecería o la mandioca fresca, se incorpora mucha agua al organismo con estos elementos, la cual debe ser pasada a la sangre para, luego, ser eliminada por la orina; ese proceso necesita una cantidad auxiliar de fósforo, el cual debe ser aportado en forma suplementaria para que no entre el estado de carencia. Esto debe ser muy teniendo en cuenta, sobre todo en nuestro medio, debido a que los suelos carecen de fósforo y, por lo tanto, la obtención por medio de las pasturas no es suficiente y debe ser suplementado por sales minerales completas.

Existen minerales denominados micro-elementos, como el cobre, cuya deficiencia es más evidente en los ovinos que en los bovinos. Si en el suelo existe molibdeno, los requerimientos mínimos del cobre se elevan. Este es un ejemplo de la relación estrecha que existen entre los minerales cuando uno de ellos está en exceso, pues puede interferir la absorción de otro y producir un estado de carencia, que sacrifica la producción y pone en riesgo la salud el animal.

Hay que tener en cuenta, sobre todo en la producción lechera, la estrecha relación que existe entre el calcio en fósforo y la vitamina D, ya que la ruptura de la relación existente entre ellos perjudica notablemente la producción de leche y compromete la salud de la vaca.

Estos pequeños ejemplos deben ser tenidos en cuenta en el momento de seleccionar los suplementos minerales y las vitaminas, debido a que entre ellos existe una relación que debe tener en cuenta el productor, para que no gaste en algo que no es necesario o es aportado sin tener en cuenta el verdadero requerimiento del animal.

La suplementación mineral es necesaria e indispensable en todas las especies animales y debe ser realizada en forma específica, de tal forma que cumpla las funciones a las que está destinada. Esto debe ser tenido en cuenta por los productores de cualquier especie animal que se trabaje, sobre todo cuando se hace con animales en forma intensiva o confinamiento, ya que los requerimientos minerales en estos estados son mayores. El mismo cuidado se debe tener cuando se incorpora genética o se cambia de sistema de pastoreo.

Siempre que se prepare un alimento denominado balanceado se debe tener en cuenta que es indispensable destinar una parte al aporte de minerales y vitaminas, las cuales deben ser incorporadas a la ración de acuerdo a las indicaciones del fabricante. Personalmente, recomiendo que la sal iodada deba ser incorporada en forma separada de las vitaminas, para evitar que estas se adhieran a ella y formen grumos, evitando su dispersión integral dentro del alimento. La harina de hueso, como fuente de calcio y fósforo por sí sola, no satisface en forma balanceada las necesidades de fósforo.

Tendencias