Artículos

Producción Caprina en el Perú del Siglo XXI – Parte V

Publicado

en

(241 vistas)

VI. MANEJO 

El término de «Manejo» tiene dos significados: Uno, limitado al hecho de trabajar directamente a un animal, que equivale a manipularlo, cogerlo o sostenerlo con una finalidad determinada (ordeñar, dosificar, vacunar, cortar pezuñas y cuernos, examinar, etc.). El otro significado, reúne a todas las actividades o acciones que se relacionen con la vida del animal doméstico. Así, la determinación de realizar el empadre en cierto momento, el suministro de una ración alimenticia, el destete, la vacunación, etc., son todas operaciones de «manejo».

Si bien ambos aspectos son muy importantes, el segundo tiene muchos factores que considerar y es el que afecta prácticamente toda la eficiencia o productividad del rebaño.

A. MANEJO DEL REBAÑO

Involucra las acciones que conciernen a todos los animales en su conjunto. Se deben considerar los aspectos que se refieren al rebaño en sí, y a las relaciones entre éste y los campos que se aprovechen para el pastoreo. Aunque ahora se recomienda intensamente la estabulación completa, todavía hay que atender los problemas del pastoreo abierto. Hay cinco acusaciones contra los rebaños de caprinos, cuya responsabilidad debe de ser encarada por los ganaderos dándoles solución:

1. Diseminación de semillas de malezas por los excrementos.

2. Perjuicio o destrucción de acequias y canales debido al tránsito de los animales por los bordes.

3. Daño a cultivos por introducción inoportuna del rebaño.

4. Depredación forestal y daños a las pasturas naturales (despoblados de Piura, lomas de la costa y sierra, etc.).

5. Erosión del suelo.

Las medidas necesarias para evitar la concurrencia de esos graves problemas son las siguientes:

a. Conducción del Rebaño.– Haga que el rebaño se movilice y desplace en la forma más conveniente, en los horarios y rutas que previamente se establezcan. El ganadero o el pastor, no debe «seguir» o «perseguir» al rebaño, sino conducirlo. Una buena conducción, permitirá eliminar el peligro de que las cabras ingresen a los campos en pleno cultivo, o que los animales caminen por los bordes de las acequias y corrales.

b. Uso de Perros.– Los perros debidamente amaestrados constituyen una ayuda excelente para el pastor, hacen menos fatigoso el trabajo y cuidan de los animales contra robos y ataques. Los perros deben ser vacunados contra la rabia (a los tres meses, repitiendo a los seis meses), y contra otras enfermedades que los afectan; también deben purgarse periódicamente para evitar o curar los parasitosis.

c. Rotación de Potreros.- El pastoreo deber ser rotativo para permitir que los pastos «descansen» y restituyan así sus reservas. En zonas con lluvias temporales, se recomienda pastar una semana y dejar en descanso el terreno durante 5-7 semanas.

d. Propagación de Malas Hierbas.- Los dueños de las chacras ya no las dan para usar los rastrojos, porque después del pastoreo de las cabras, deben gastar mucho dinero para deshierbar sus campos, especialmente de «gramachina». Además, la mayoría ya tiene cultivos de exportación que no dan tiempo para el rastrojeo.
Donde todavía se practique, y para evitar ese problema, dos días antes de rastrojear se debe cuidar que las cabras coman pastos que no hayan semillado; o darle panca, hoja de camote chala, etc. También se les puede reducir al mínimo la alimentación, en caso de no existir otra alternativa. En estos casos se les puede proporcionar melaza, para ayudar evacuar el aparato digestivo. Se trata de que los excrementos dejados por los caprinos en el campo agrícola, no contengan semillas de plantas indeseables a los cultivos.

e. Protección de Bosques, Pastos y Suelos.– Para un ganadero, tanto valor como su propio rebaño, deben tener los recursos que éste utiliza para alimentarse. El suelo es el sustento de los vegetales, los cuales, a su vez, permiten la vida y la ganadería. Es necesario racionar los recursos forrajeros o pastizales. Si éstos no tienen el tiempo necesario para renovarse, se agotarán y extinguirán. Al extinguirse, terminan también la ganadería, el paisaje y la vida.

La naturaleza tiene sistemas propios para renovarse. Las semillas y el suelo pueden dar como resultado nuevas plantas, nuevos árboles y más alimentos para el ganado, pero si se permite que los animales coman el pasto antes de florecer y haber producido sus semillas, el suelo queda sin vegetación, quedando expuesto a la acción del viento y la lluvia, facilitándose la ocurrencia de huaycos, aluviones y otras formas menos aparatosas pero no menos graves de erosión. Finalmente, desparece la tierra productiva y aflora la roca, sobre la cual ninguna vegetación puede crecer.

EVITE LA EROSION.

  • No permita que su rebaño consuma en campos cuyos pastos no hayan producido semillas que permitan el nacimiento de nuevas plantas.
  • No deje que los animales coman el pasto natural hasta dejar el suelo desnudo. En las zonas forestales depredadas, en acuerdo con otros ganaderos, establezca reservas anuales o áreas libres de pastoreo, permitiendo la regeneración natural.
  • En unos tres o cuatro años de sacrificio cosechará valiosos resultados.
  • Evite el pastoreo en terrenos con mucha pendiente o muy empinado (laderas, quebradas).
  • Las cabras deben mantenerse en movimiento, evitando «estacionarlas» durante muchas horas sobre un mismo pastoreo.
  • Ayude a crear en todos los ganaderos, verdadera conciencia sobre el valor de los pastos y bosques naturales.

B. MANEJO DE LOS CAPRINOS POR CATEGORÍAS

1. CABRITOS DE LECHE

a. SOLO CRIE A LOS MACHOS Y HEMBRAS QUE VA A NECESITAR PARA MANTENER SU REBAÑO (REEMPLAZOS). El precio de los animales que se venden por su carne usualmente no justifica alimentarlos con leche. En algunos casos, hay fórmulas artificiales que se pueden utilizar, con un costo menor.

b. Es preferible criarlos separados de las madres desde el nacimiento, alimentándolos con biberón. Esta medida es recomendable a los rebaños con ubicación estable todo el año, con instalaciones adecuadas y con abastecimiento de agua potable para la limpieza de las botellas, chupones y utensilios.

c. Cuando los cabritos maman directamente de sus madres, lo hacen varias veces al día. Si el amamantamiento es artificial, bastan dos tomas.

d. Conviene balancear para el amamantamiento directo, a las cabras que paren más de dos crías, con aquellas que paren sólo una.

e. Los cabritos que se seleccionan para reemplazo, deben destetarse entre los dos y tres meses de edad. Los de saca pueden sacrificarse a partir de las 3 semanas y hasta los 2 meses de edad como máximo; mientras más temprano sea el sacrificio es mejor, porque a mayor edad las crías requieren de más leche para cada kilogramo de incremento de peso. En muchos casos es preferible rematarlos apenas se termina el calostro.

2. CABRITOS

a. Se consideran en esta edad a los machos y hembras desde el destete hasta los seis meses de edad, éstos pueden mantenerse con el resto del rebaño, recibiendo los mismos alimentos. Sólo debe tenerse especial cuidado con los alimentos el primer mes después del destete, en que por el sufrimiento que éste les ocasiona, pierden apetito y se hacen más sensibles a enfermedades e inanición.

b. En las explotaciones con corrales o bajo semi-estabulación, esta clase o grupo de animales debe tener un corral separado.

c. Algunos ganaderos se ven obligados a utilizar ciertos aparatos que impiden que los animales vuelvan a mamar de sus madres. Unas veces con bozales de tela o trozos de ramas atadas en el hocico («caplli»), a modo de enfrenadura de caballo. En el norte se acostumbra a colocar una espina atada al pezón de la hembra, con lo que el cabrito se ve impedido de mamar. Antes que usar cualquier de estos métodos, es preferible hacer un buen destete y colocar al grupo de animales a destetar, en un corral separado.

d. Durante este periodo de recría, que dura tres a cuatro meses, debe intensificarse el examen de cada animal, a fin de eliminar a los que presentan menor desarrollo o que muestran alguna malformación.

3. CABRILLAS

a. En este grupo se consideran a las hembras a partir de los seis meses y hasta su primer servicio. Se deben conducir en forma similar que los cabritos, aunque en este caso las cabrillas no muestran el «vicio» de mamar siempre a sus madres.

b. Durante este periodo se aprecian mejor la morfología, tamaño de los genitales, de las mamas, y puede ya iniciarse la presentación de celos, cuyas características, duración, intensidad y frecuencia deben apreciarse y en lo posible, anotarse cuidadosamente en un cuaderno de diario.

c. Es conveniente que las hembras de esta clase se manejen, en todos los demás aspectos, como las adultas, excepto en lo concerniente al empadre.

d. El empadre deberá iniciarse al año de edad y siempre que la cabrilla alcance en ese tiempo, el tamaño, peso y conformación apropiados para una vida reproductiva eficiente y sin problemas.

4. CHIVATOS

a. Es bien conocida la notable actividad sexual de los machos cabríos. Este grupo de animales, cuya edad corresponde al inicio de la actividad sexual, debe manejarse en forma acorde con la agresividad que muestran.

b. Conviene separarlos del rebaño en forma permanente, tanto de las hembras como de los chivos. Alas hembras tratarían de montarlas permanentemente y los chivos a su vez, maltratarían a los chivatos en forma grave.

c. Como usualmente hay muy pocos chivatos en un rebaño, es fácil hacerles un corral aparte y darles sus alimentos sin juntarlos con el resto de animales.

d. La categoría de chivatos sirve también al ganadero para detectar cualquier defecto antes de iniciarlos en la reproducción.

e. Si es posible, a estos animales se les debe proporcionar una alimentación especial, para lograr su máxima capacidad orgánica y física que les permita enfrentar exitosamente el intenso trajín de todo buen reproductor.

5. CABRAS

a. Son las hembras que se han iniciado en la reproducción, y que constituyen el eje central de toda esa «maquinaria» productiva que es un rebaño. Bajo un buen programa de trabajo, las cabras deben ser cuando menos la mitad del número total de animales en el hato.

b. Las cabras pasan por cambios fisiológicos de gran importancia, alternando campañas de intensa actividad productiva con etapas de descanso y recuperación. Bajo un ritmo reproductivo de partos cada ocho meses, una hembra pasa por las siguientes etapas:

Celo – Empadre – Gestación – Parto – Lactación

1) Celo.- Es el periodo de fertilidad de la hembra, durante el cual ésta acepta la cópula con el macho.

2) Empadre.– Es la unión de un chivo con una cabra en celo, cuya consecuencia es la monta del macho sobre la hembra y el inicio probable de una preñez.

El primer celo se presenta entre los 7 y 10 meses de edad, y posteriormente a intervalos de 3 semanas, si la hembra no resulta preñada.

Después del parto, el celo se vuelve a presentar al cabo de unas seis semanas.

Cada celo dura de 1 a 2 días, evidenciándose con una baja en la producción de leche, mayor actividad y movimiento constante; la cabra en celo orina con frecuencia, trata de montar a otras cabras, busca y se acerca al macho y muestra la vulva enrojecida y húmeda.

El mejor momento para empadrar a las hembras es en la segunda mitad del celo, es decir, en la tarde del día que se observan los síntomas antes descritos, o al día siguiente.

Un chivo bien alimentado y correctamente utilizado, muestra una conducta muy libidinosa frente a la cabra en celo, bala en una forma especial, la fricciona con las patas, la cabeza y la lengua y finalmente procede al «salto» dando un fuerte golpe de riñón. La cabra si no está alterada o muy nerviosa, colabora con el macho y luego de recibirlo, encorva el lomo durante algunos momentos. Si se les deja juntos un tiempo largo, la monta se repite, siendo totalmente inconveniente permitir más de dos cópulas por celo, ya que se desperdicia la capacidad del chivo y se maltrata la cabra.

3) Gestación.– En las cabras dura cinco meses. Durante la gestación la hembra puede seguir produciendo una considerable cantidad de leche, sobre todo si las crías del parto anterior se separan al nacer y se mantiene un nivel conveniente de alimentación. La primera etapa de la gestación suele transcurrir sin problemas cuando la hembra está completamente sana. Hacia los dos últimos meses en cambio, deben establecerse cuidados especiales, evitando los ejercicios violentos, las carreras, los saltos, las peleas y las caminatas muy prolongadas, que provocan frecuentemente abortos, ocasionando grandes pérdidas a muchos ganaderos y llegando a una incidencia muy alta (10-15 %).

4) Seca.– Es una etapa que continúa a la lactación, consistente en el cese de la producción láctea, provocada en lo posible por una acción del ganadero. Cuando la cabra se alimenta mal o se le retira el cabrito después de amamantarlos directamente, puede presentarse espontáneamente la suspensión de la lactación.

Para provocar la seca, cosa que se logra en unos pocos días, se reduce la alimentación de la cabra y se alargan los periodos de ordeño, limitándolos solamente a la extracción suficiente de leche, para evitar la inflación y otros daños a la ubre. Esta operación debe efectuarse entre los 60 y 45 días antes del parto.

5) Parto.– Es el final exitoso de una gestación normal. Como resultado del mismo, el ganadero obtiene de uno a tres cabritos (excepcionalmente cuatro y hasta cinco), y las cabras inician inmediatamente la secreción de calostro cuya ingestión es fundamental para la salud de sus crías.

Algunas cabras so propensas a presentar partos difíciles, a causa de una malformación corporal, o por la presentación incorrecta del feto. Normalmente el feto aparece mostrando primero las pezuñas de las patas delanteras, entre las cuales sale la cabeza y luego el resto del cuerpo; también es frecuente la presentación inversa, peor con el feto recto. En cambio hay presentaciones anormales que requieren la asistencia oportuna y experimentada del ganadero.

Cuando se inicia el parto conviene retirar los alimentos a la cabra y dejarle sólo agua limpia y fresca y, si se dispone, de alguna cantidad de melaza que facilite la evacuación intestinal.

Cuando sea posible, debe contarse con un corral pequeño, destinado a las cabras que han iniciado el proceso del parto. Esto les otorga más tranquilidad que cuando están mezcladas con el resto del rebaño, con lo que se facilita notablemente la parición.

Cuando se decida hacer la crianza de los cabritos separados de las madres, tales crías deben ser separadas antes de haber mamado. Ello supone que el ganadero, luego de algunas horas de producido el parto, deberá ordeñar a la cabra, para proporcionar inmediatamente el calostro a las crías; en esta forma, el aprendizaje del uso del biberón es muy fácil y práctico.

6) Lactación.– Es la función fisiológica de las cabras por la cual la hembra produce en sus tetas un líquido llamado leche, altamente nutritivo para alimentación de sus crías en los primeros meses de vida. El hombre comprendiendo la utilidad que tiene esa leche para su propia alimentación ha seleccionado y especializado a las cabras para producir mayor cantidad de leche de la que pueden requerir las crías, de modo de poder usar los excedentes en su beneficio.

La lactación dura un tiempo que puede variar entre un mes y un año (excepcionalmente dos años), según la calidad genética de las cabras, la alimentación que reciben, el manejo —especialmente en el ordeño — y la ocurrencia de una nueva preñez.

Técnicamente, una cabra en lactación es una verdadera «máquina» que transforma determinados Insumos» (alimentos) en un producto ‘final de gran valor económico (leche). Hay todo un ciclo biológico que puede ser estimulado o deprimido, según se apliquen técnicas convenientes o prácticas desfavorables. Todas las recomendaciones que se dan sobre la mejor conducción de un rebaño de cabras, inciden directamente sobre la producción de sus animales.

Las cabras en lactación, constituyen el cuerpo fundamental del rebaño. El manejo del rebaño y en particular su alimentación, deben sujetarse a las necesidades de las cabras.

Es inconveniente el tránsito por terrenos cubiertos de vegetación espinosa, con abrojos, porque las ubres cargadas de leche cuelgan a un nivel más bajo, y son muy sensibles a las heridas, introducción de espinas y a las infecciones.

El ambiente en que se desenvuelven las cabras en lactación debe ser tranquilo, en particular el lugar y la hora del ordeño. Para las buenas cabras lecheras, bajo una buena alimentación, sanidad y manejo, se recomienda hacer dos ordeños (5 de la mañana y 5 de la tarde), mientras que en casos menos favorables, se debe practicar sólo uno en las mañanas.

Cuando se deja que las crías mamen directamente de sus madres, hay diversas prácticas que siguen los ganaderos para aprovechar los excedentes de leche: dejar mamar al cabrito después del ordeño matinal durante el resto del día o en la noche.

ORDEÑO

Ordeñe siempre a una hora determinada.

La Persona que efectúe el ordeño sea siempre la misma.

Establezca un lugar especial para el ordeño, lejos del chivo y de cualquier otra fuente que produzca olor intenso o desagradable.

Ordeñe sobre piso sin tierra (sobre piedras, tablas, pasto tupido, etc), evitando así ensuciar la leche.

Trate suavemente a las cabras. Cualquier susto provocado por gritos, golpes, ladridos o presencia de extraños, dificulta el ordeño y baja la producción.

Use baldes o recipientes bien limpios y tápelos inmediatamente después de llenarlos.

Antes del ordeño limpie la ubre con una esponja o trapo limpio y agua tibia. Una limpieza debidamente efectuada, sirve como masaje y estímulo a la cabra. El ordeño debe ser agradable para la hembra.

Vierta un chorro de cada pezón, sobre una lámina negra. Así a la vez que se elimina la suciedad que se acumula en la entrada del pezón, se observa también si la leche está completamente normal. Si tuviera alguna coloración rosada o consistencia grumosa, es un indicio de mastitis, por lo cual debe desecharse esa leche y curar adecuadamente a la cabra

Un buen ordeño no debe durar más de 2 ó 3 minutos por cabra.

Distraiga a la cabra durante el ordeño, suministrándole algún alimento de su agrado.

Evite amarrar o sujetar con violencia a la cabra.

Las posturas y mecánicas del ordeño en sí, varían con la morfología de cada cabra, el lugar e instalaciones con que se cuenta, y la habilidad del ordenador. En todo caso, bajo buenas condiciones, no se requiere aplicar lubricantes a las ubres ni llegar a actitudes de fuerza con el animal. Una guillotina ayudará mucho a los rebaños con residencia estable.

 

Mientras que la cabra está en lactación, retorna a su ritmo normal de celo, durante el cual la producción diaria de leche se reduce ostensiblemente.

Si se desea el siguiente parto al cabo de los ocho meses de ocurrido el anterior, se debe empadrar a los tres meses de parida; si se desean partos anuales, el empadre se hará a los 7 meses, teniendo siempre en cuenta que la gestación dura 5 meses.

La cabra preñada puede seguir produciendo leche, pero no conviene recargar el trabajo de su organismo, recomendándose «secarla» entre los 60 y 65 días antes del siguiente parto. Se lograrán así crías de mayor peso al nacimiento y la cabra estará mejor preparada para tener una producción abundante en la siguiente campaña.

Después de realizado el empadre, la cabra debe volver a la rutina del resto de hembras en producción.

6. CHIVOS

a. En la actualidad, la crianzas modernas de cabras usan mas la inseminación artificial que a los sementales.

b. Hay un dicho que reza «El macho es medio rebaño», que tiene mucho de cierto especialmente en lo que toca a la genética. El chivo cumple con el importante rol de mantener el ritmo reproductivo de un rebaño, con todo lo que esto significa para la producción de leche y para la obtención de crías que posteriormente irán al mercado o servirán para renovar el mismo rebaño.

c. La alimentación de los chivos debe ser esmerada tanto en la etapa de desarrollo como en los periodos de empadre intenso.

La monta solamente de las hembras que se encuentran en celo, ayuda a lograr mayor eficiencia en el semental (hasta 100 hembras por chivo al año). La monta incontrolada en cambio, limita el número de hembras a sólo 20 — 25 por chivo.

d. Es recomendable mantener separados a los machos entre sí, pues son muy inclinados a las peleas y encontronazos que, además de producirles un desgaste innecesario de energías, se provocan lesiones que van rediciendo su vitalidad.

e. Hay que evitar el ingreso de extraños a los corrales de los chivos, porque la reacción ésta es la masturbación, con el riesgo de ocasionarse inflamaciones en el pene y prepucio, limitando o anulando totalmente las cópulas a las hembras. Los animales que muestran vicio por la masturbación y presentan las inflamaciones subsecuentes, deben eliminarse del rebaño.

f. Periódicamente se tiene que constatar el buen estado de salud del chivo. Por su contacto con una cantidad importante de hembras, podría constituirse en un peligroso agente de contaminación en caso de sufrir alguna enfermedad infecciosa.

g. Hay algunas creencias e ideas acerca del olor desagradable de los chivos. En principio, ese olor es resultado de unas sustancias producidas, según diversos autores, en la base de la cola y de los cuernos. Este olor el animal lo disemina por todo su cuerpo cuando se lame o frota contra paredes o contra otros animales. El olor característico del chivo, es un estimulante para la aparición e intensidad de los celos en las hembras, a las cuales excita para el logro de una monta más exitosa. Hay quienes recomiendan cauterizar o quemar por calor o usando sustancias cáusticas, las zonas de “producción» del olor.

Es preferible no eliminar completamente ese atributo natural y, en todo caso, bañar con la frecuencia necesaria a los chivos «excesivamente pestilentes». Cabe señalar que los chivos de raza Anglo Nubian tienen las características de no presentar este olor intenso.

h. A fin de hacer menos desagradable la influencia del olor de los chivos en el rebaño, se recomienda ubicarlos en un lugar extremo, especialmente lejano del área de ordeño, cuya leche capta con mucha facilidad el olor, reflejándose luego de ser consumida fresca o en forma de queso. Por la misma razón, el ganadero debe lavarse bien las manos después de manipular al chivo y antes de ordeñar o tocar cualquiera de los utensilios de ordeño o la leche misma.

i. Los chivos detectores o calentadores son los machos que se utilizan para detectar a las cabras en celo. Se requiere que éstos tengan la posibilidad y deseo de montar a las hembras, pero que al hacerlo, no las preñen.

j. Para el efecto, hay 3 métodos. Vasectomización, Enfundado y Desviación Peneal.

1) Vasectomización.- Se hace mediante cirugía simple, cortando el conducto por donde pasan los espermatozoides, desde los testículos hacia las ampollas seminales y de allí al exterior. Esta práctica difiere completamente de la castración, pues los testículos siguen funcionando y el macho continúa presentando la conducta que le es propia, sólo que deviene completamente infértil.

2) Enfundado.- Consiste en la colocación de un dispositivo o «Funda» (de allí el nombre), que atado al macho, le impide introducir el pene a la hembra durante la monta. Esto tiene la ventaja de que el macho sigue siendo fértil y se le puede utilizaren cualquier momento. La desventaja reside en el tiempo e incomodidad que exige y provoca el colocar y retirar frecuentemente la funda.

3) Desviación Peneal.- También requiere de intervención quirúrgica. Consiste en cerrar el conducto natural de salida del pene, y «abrir» uno nuevo, desviándolo hacia uno de los lados del vientre del chivo. Al montar éste a la hembra, no le puede introducir correctamente el pene, eliminándose así la preñez. Tiene también la ventaja de mantener vigente la fertilidad del animal, a través de una nueva operación quirúrgica, con la desventaja del costo de ésta, al requerir personal e instrumental especializado.

Cuando un chivo haya cumplido su ciclo como reproductor y se decida su eliminación, es recomendable castrarlo cuando menos dos meses antes de beneficiarlo, para reducir el sabor y olor desagradables en su carne e incrementar su peso.

AUTOR: Enrique Nolte

CONSEJO EDITOR:  PROCABRA

EDICIÓN: Peruvian Arts & Crafts, de Jaime Zapata Espinoza

IMPRESO EN EL PERÚ
Derechos de autor reconocidos, pero se autoriza la reproducción de este documento con fines de enseñanza y asistencia técnica a pequeños productores. se agradecerá mencionar la fuente y enviar a PROCABRA una copia de la publicación.

                                                          

 

Tendencias