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Montana: Fisiología de la Reproducción Bovina

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M.V. Luís Alberto Rodríguez Izaguirre

Asesor técnico MONTANA

En la ganadería de hoy en día, conseguir que nuestras vacas queden preñadas de una manera eficiente y rentable, de acuerdo con el intervalo entre partos, nos orienta a una mayor producción de leche con menos desechos por problemas reproductivos. Sin embargo, para ello es esencial conocer la fisiología del ciclo estral de la vaca, así como los mecanismos hormonales que lo regulan. Con este conocimiento será posible dirigir y organizar concretamente la crianza, así como también valorar y resolver de manera adecuada las alteraciones reproductivas del ganado, a partir de pilares etiológicos, terapéuticos y profilácticos.

Cuando la hembra alcanza la pubertad, ocurren muchas variaciones en su aparato reproductor como respuesta a distintas hormonas. En el caso de una hembra no gestante, estos cambios ocurren cada 17-24 días (21 días en promedio). Este periodo se denomina “ciclo estral”, el cual está regulado por la interacción de varios órganos: el eje hipotálamo-hipófisis, el ovario y el útero (Hafez et al., 2002):

  • En el hipotálamo se produce la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), que a través de los capilares sanguíneos llega a las células de la hipófisis anterior (adenohipófisis), en donde se estimula la producción y secreción de las hormonas hipofisiarias: la hormona folículo estimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH). La FSH es la encargada del crecimiento y maduración folicular, y la LH, de la ovulación, formación y mantenimiento del cuerpo lúteo. Por su parte, la oxitocina, también producida en el hipotálamo, es almacenada en la adenohipófisis e intervendrá en el transporte de espermatozoides en el útero, luteólisis, procesos del parto y bajada de la leche (Cunningham et al., 2007).
  • En los ovarios se producen tres hormonas: (1) el estrógeno, originada en el folículo y que actúa en el hipotálamo a través de la estimulación de la liberación de GnRH (retroalimentación positiva); (2) la progesterona, producida en el cuerpo lúteo por acción de la LH y responsable de la preparación del útero para la implantación del embrión y mantenimiento de la gestación, y (3) la inhibina, generada en el folículo y que interviene en el mecanismo de regulación de la secreción de FSH (retroalimentación negativa) (Cunningham et al., 2007; Hafez et al., 2002).
  • En el útero se produce la prostaglandina F2α (PG F2α), la cual interviene en la regulación del ciclo estral mediante el efecto de luteólisis o regresión del cuerpo lúteo (Hafez et al., 2002).

Control hormonal del ciclo estral

Aproximadamente un día después de haber culminado el celo, empieza el nuevo ciclo por acción del hipotálamo, que estimula a la glándula de la hipófisis para la secreción de la hormona FSH. La FSH inicia el crecimiento folicular y recluta varios folículos, y cuando estos tienen más de 4 mm de diámetro, son seleccionados y estimulados para seguir su crecimiento hasta que un solo folículo se hace dominante. Dicho folículo dominante produce inhibina y factores locales que inhiben el crecimiento de los demás folículos, lo que les provoca atresia. A la vez, el folículo dominante se convierte en uno ovulatorio, el cual secreta estrógeno y es el responsable de los signos de celo o estro en el animal, que dura 16 (± 4) horas en promedio. Los estrógenos también incrementan las contracciones del tracto reproductivo y facilitan el transporte del esperma y del ovulo (Cunningham et al., 2007).

Cuadro 1. Hormonas que regulan la reproducción de la vaca

ÓRGANOS HORMONAS
Hipotálamo ·         Hormona liberadora de gonadotropina (GnRH)

·         Oxitocina

Hipófisis anterior ·         Hormona folículo estimulante (FSH)

·         Hormona luteinizante (LH)

Ovario ·         Estrógenos (hormona del celo)

·         Progesterona (hormona de la preñez)

·         Inhibina

Útero ·         Prostaglandina F2α (hormona de la de luteólisis)

Inmediatamente después de iniciados los signos del celo, se incrementan los niveles de la hormona LH para dar el proceso de ovulación (se rompe el folículo y se libera el óvulo). Después de la ovulación, las células foliculares se transformarán en células luteales, y durante los próximos 5-6 días, estas células crecerán rápidamente para formar el cuerpo lúteo (cuerpo amarillo), el cual producirá progesterona, cuya función es preparar al útero para la gestación e inhibir la GnRH (Cunningham et al., 2007).

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