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Minimice la Hipocalcemia Clínica y Subclínica con un Manejo y Monitoreo Mejorado

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Por: Gene Boomer D. V. M.

Traducido y adaptado: Christian Rippe DVM – Technical and Business Manager South America.

Para los gerentes y empleados de las lecherías, lidiar con los problemas metabólicos como la hipocalcemia durante el periodo de transición puede resultar un reto muchas veces frustrante. Se sabe que aunque la hipocalcemia subclínica existe, y es difícil de diagnosticar, su impacto y sus consecuencias son costosos y difíciles de evaluar.

Las vacas con hipocalcemia subclínica no muestran síntomas asociados a fiebre de leche: los niveles de calcio en sangre en estas vacas descienden; no lo suficiente como para causar los síntomas clásicos de la fiebre de leche, pero sí lo suficiente como para causar futuros problemas de salud y reducciones en la producción de leche. El nivel de calcio al que esto ocurre no está aún claramente definido. La hipocalcemia subclínica sucede dentro de las primeras 24 a 48 horas después del parto, cuando la lactancia comienza.

La punta del iceberg

Minimice la hipocalcemia clínica y subclínicaLo que usted ve es solo una pequeña parte del problema; los efectos negativos de la hipocalcemia subclínica sobre el sistema inmunitario, la producción de leche y el desempeño reproductivo son conocidos, pero también se incrementan los riegos de otras enfermedades metabólicas.

Investigadores de la Universidad de Florida[i] cuantificaron recientemente los efectos secundarios de la hipocalcemia subclínica en la salud, producción y reproducción de las vacas, y encontraron que aquellas con hipocalcemia subclínica tenían 3,2 veces más riesgo de sufrir metritis y 2,4 veces más riesgo de sufrir fiebre de leche después del parto.

Asimismo, encontraron altos niveles de ácido betahidroxibutirico (1,0 vs. 0,7 mmol/l) en sangre; este ácido es un cuerpo cetónico usado para diagnosticar la enfermedad conocida como cetosis clínica o subclínica. En la investigación también encontraron un aumento en los días abiertos de 109 días promedio, a 124 días. Es por esto que es importante tomar medidas para prevenir la hipocalcemia subclínica y sus efectos negativos en la salud, producción y reproducción de las vacas, así como en su economía.

El impacto es amplio

El Sistema de Monitoreo de Salud Animal de los Estados Unidos (Nahms) estima que el 54 % de las vacas multíparas y el 25 % de las vacas de primera lactancia tienen hipocalcemia subclínica, aunque se supone que la fiebre de leche en vaquillas es muy baja o no existe.

Expertos estiman que la prevalencia de hipocalcemia subclínica es mucho mayor que la reportada, y que la mejor forma de manejar este problema es a través de la implementación de un programa de monitoreo en su explotación, de manera que se puedan establecer acciones preventivas contra este problema.

Puntos básicos

Hay algunas prácticas fundamentales que deben ser implementadas para reducir la incidencia de hipocalcemia subclínica:

  • Definir y registrar los eventos en la transición. Esto incluye dificultad de parto, retención de placenta, cetosis, metritis, mastitis y producción de leche al inicio. Con esta información se puede establecer una línea base, evaluar la situación de una granja y determinar acciones que se deben implementar.
  • Evaluar los forrajes. Es recomendable hacer un análisis de los forrajes y de los ingredientes usados en la dieta de sodio, potasio, cloro y azufre a través de un proceso de química húmeda para calcular la diferencia entre cationes y aniones en la dieta (DCAD).
  • Formular una ración preparto DCAD negativa. Al apuntar a una ración DCAD de -8 a -12 miliequivalentes/100 gr de materia seca por 21 días antes del parto (consulte a un nutricionista), se busca acidificar la sangre de las vacas, lo cual reduce el riesgo de hipocalcemia clínica y subclínica después del parto. Como resultado, mayor cantidad de calcio ionizado estará disponible para ser usado, con lo que se reducirá el riesgo. Asimismo, identificar la fuente correcta de aniones y que ofrezca una fuente de proteína metabolizable (PM) es vital en la ración preparto.
  • Monitorear el pH en la orina. El pH de la orina es un reflejo del pH en la sangre. Esto se espera con el uso de una dieta DCAD negativa. Para ello, se deberán tomar muestras de orina semanales de la vacas que hayan consumido la dieta arriba mencionada por al menos 5 días, después de alimentar a las vacas y siempre a la misma hora, ya que los niveles pueden variar durante el día. La meta es:

Raza                                     Niveles de pH en orina*

Holstein                                             5,8-6,5

Jersey                                                 5,6-6,2

*Se deberá consultar con un nutricionista para ajustar los niveles DCAD en la dieta a fin de obtener estos niveles en el 80 % de las vacas. Usualmente, un DCAD de -8 a -12 meq/100 g de materia seca son suficientes.

Monitoreo

Muestras de sangre pueden ser tomadas para evaluar los niveles de calcio en la sangre de los animales, antes y después de la implementación de una correcta dieta DCAD. Una vez implementadas estas prácticas, se verá una notable reducción en los casos clínicos y subclínicos de hipocalcemia, así como una reducción importante en la incidencia de retención de placenta y metritis. También se podrá observar una mejor producción de leche durante la lactancia temprana.

Es útil recordar que el éxito de este proceso depende de una dieta correctamente formulada para las vacas preparto, y que ellas hayan consumido una adecuada cantidad de producto por un tiempo propicio. Tenga en cuenta que una ración nutricional apropiada, el evitar el hacinamiento, un confort idóneo y la disponibilidad de agua todo el tiempo para las vacas preparto son fundamentales para evitar problemas metabólicos.

Arm & Hammer Animal Nutrition, la compañía manufacturadora del producto BIO-CHLOR™, ha realizado muchas investigaciones científicas y de campo que han demostrado los beneficios económicos del producto con la reducción de los problemas de hipocalcemia clínica y subclínica en vacas y vaquillas, un mejor inicio de lactancia y un impacto positivo en la reducción de otros problemas de salud como retenciones de placenta y metritis cuando las vacas han recibido el producto incorporado en una ración balanceada durante el periodo de preparto o por lo menos 21 días antes de la fecha del parto esperado.

BIO-CHLOR™ es la única fuente de aniones formulada consistentemente, de agradable palatabilidad, que administrada durante el preparto crea las condiciones para que la vaca pueda movilizar el calcio de los huesos al torrente sanguíneo, para así evitar la hipocalcemia y promover el crecimiento bacteriano que favorece la función ruminal y produce más proteína metabolizable.

Minimice la hipocalcemia clínica y subclínica - cuadro beneficios con BIO-CHLOR

Corbett, Robert. (2001). Animal Nutrition. ARM & HAMMER™. Data on file.

Basado en observaciones de 13 000 vacas, los resultados mostraron:

84,6 % menos fiebres de leche

65,9 % menos retención de placenta

71,0 % menos infecciones uterinas

En otro estudio de campo, un productor de leche de Kansas, con tres operaciones lecheras en lugares diferentes, empezó a alimentar con BIO-CHLOR™ en los corrales de preparto. Las vacas alimentadas con BIO-CHLOR™ mostraron los siguientes resultados:

Disminución de Retención de Placentas Las retenciones de placenta declinaron en las tres explotaciones lecheras hasta en un 90 %.

producción leche al inicio de lactanciaLa producción de leche aumentó en todas las lecherías 2 y 3. La lechería 1 produjo la misma cantidad de leche antes y durante la suplementación de BIO-CHLOR™.

Vale mencionar que cada lechería inició la alimentación con BIO-CHLOR en abril o mayo de 2007.

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